jueves, 30 de enero de 2020

FEROZ


FEROZ
         Cuando recibí la segunda llamada supe que ya no había marcha atrás. Esa llamada nunca debió producirse. Caperucita no entendía mi desazón. Su cerebro robótico no era capaz de procesar datos que no fueran numéricos. Por desgracia para mi, en aquel momento de desesperación absoluta no tenía ninguna otra compañía así que se lo estaba contando a la máquina.
                   —Caperucita, es el fin. Ya nadie vendrá a rescatarme. Me quedaré aquí atrapada hasta que la estación reviente por falta de arreglos.
         Miré a la máquina. No sé si esperaba que me devolviera la mirada. En realidad no sabía qué esperar.
                   —Puede que antes de que eso ocurra se me terminen los alimentos ¡Qué ironía! morir de hambre por intentar salvar a un planeta que agoniza por causa de la sobreexplotación. Aunque es mucho más probable que me vuelva loca si no me sacan de aquí.
         Caperucita seguía a mi lado, impasible ante mi desesperada disertación.  No era el robot más moderno del mundo, pero era capaz

miércoles, 15 de enero de 2020

¡¡GRACIAS!!


¡¡GRACIAS!!
           Quizá pueda parecer un poco tarde, pero ha llegado el momento de actualizar esta entrada del blog y este agradecimiento incluyendo la foto que me he sacado toda emocionada con el trofeo del #Origireto2020, porque me ha hecho muchísima ilusión.

         Como es de bien nacidos ser agradecidos quiero dedicar una  entrada en este blog, que tantas alegrías me está dando últimamente a agradecer a las organizadoras del #Origireto2019 el reconocimiento que me han dado al otorgarme el Botijo de Oro, además de este magnífico diploma:

He tenido la gran suerte de que Kalen lograra convencerme para que me apuntara y creo que nunca se lo voy a poder agradecer bastante. Este Botijo de Oro es tan suyo como mío.

domingo, 29 de diciembre de 2019

2019 HA SIDO UN GRAN AÑO


2019 HA SIDO UN GRAN AÑO

         Como es tradición (en algún sitio, en algún tiempo) quiero echar la vista atrás para valorar como ha sido este año que ya está llegando a su fín y la verdad es que la valoración que hago a nivel escritoril es muy positiva.
         Quiero ponerlo en cifras y que podáis haceros una idea, pero sobre todo lo quiero poner en cifras para tomar realmente conciencia de todo lo que ha salido de mi mente y de mi bolígrafo este año, así que allá va el resumen:
         Juntando relatos, poesías, microrrelatos, canciones… todo lo escrito, he contado 82118 palabras, repartidas del siguiente modo: 21 relatos, 24 microrrelatos, 7 poesías y 4 canciones… y de propina unas cuantas páginas de

lunes, 23 de diciembre de 2019

LIBERACIÓN

LIBERACIÓN

Pues ha sido un año (en realidad medio, puesto que me reenganché en junio) muy productivo e interesante en este reto de escritura tan original. He disfrutado muchímo escribiendo relatos totalmente alejados de lo que viene siendo mi estilo y descubriendo nuevos horizontes junto a un puñado de personas a las que no tengo más remedio que agradecer todo el tiempo que hemos compartido, ya que sin duda ha sido lo mejor el reto.
 para mas datos sobre este fantástico reto creativo podeis visitar:
 y también

Os dejo el relato, espero muchos comentarios jejejeje 

LIBERACIÓN

         Susa se divertía, como siempre que iba a la discoteca. No podía diferenciar muy bien las luces de colores, pero la calidez de sentirse rodeada de cuerpos la embriagaba.
         Desde que eran esclavos de los Waldorf, estas pocas horas de asueto se habían convertido en su razón para seguir adelante. La vida había cambiado para siempre cuando la nueva generación de teléfonos inteligentes tomaron el control sobre el planeta. Desde las aplicaciones que ellos mismos creaban y viralizaban, habían logrado dominar toda la maquinaria, y ni los más ricos, ni los más poderosos habian conseguido controlar la tremenda catástrofe que se avecinaba. Para las máquinas no éramos más que el virus del planeta, solo éramos una especie a extinguir.
         Para llevar a cabo su plan empezaron por controlar las comunicaciones interpersonales y también las diplomáticas…con el resultado que la Cuarta Guerra Mundial acabó por arrasar lo poco que quedaba de civilización.
         La Tercera Guerra Mundial había enfrentado

miércoles, 18 de diciembre de 2019

MOTEL

MOTEL (microrrelato #Origireto 2019 Diciembre)



Para emprender la recta final del #Origireto2019 ,  aquí teneis el micro correspondiente a Diciembre.  Se trata de una precuela del original relato de @jazabalizabali   titulado La Petit Mort  y que teneis que leer obligatoriamente aqui: https://hombresqueaullanconlobos.wordpress.com/2019/10/31/la-petite-mort-relato-de-octubre-origireto2019

 para mas datos sobre este fantástico reto creativo podeis visitar:
 y también

Os dejo el microrrelato.

MOTEL




         Mi salud se resentía con aquel repugnante menú a base de alimañas, pero supongo que eso importa poco cuando estás muerto.
         Mi  piel aún conservaba su color y el resto de mi  podredumbre se disimulaba en el turno de noche de la recepción del motel que antaño fue mi sueño y ahora no era más que una pesadilla. Aquel tipo trajeado vino a salvarme de la bancarrota  y lo alquiló al completo para sus extrañas prácticas. Cuando el griterío me resultó excesivo y fui a comprobar qué ocurría, una horda de zombies descerebrados me convirtieron en lo que soy. El tipo trajeado impidió que me despedazaran por completo.
                   —A partir de hoy este motel albergará a todos los huespedes que serían repudiados en cuaquier otro sitio. Espero que te haya quedado claro.
         No tenía escapatoria, dejó a los cuatro zombies más fieros aquí para siempre y además de acabar con mi vida, me condenó en mi muerte.
         Para colmo, el cheque que me extendió como pago no tenía fondos.

·  Este microrrelato está enmarcado en el Reto de escritura de #OrigiReto2019.

·  Objetivo nº2: Escribe un relato en el que aparezcan zombies.
·  Objeto oculto nº5: Un cheque sin fondos.

·  Caracteres: 962 caracteres



sábado, 14 de diciembre de 2019

COMPAÑEROS

COMPAÑEROS  (Relato de MAYO para el #Origireto2019)


El Origireto es una genial iniciativa de Stiby y de Katty. Las normas de este reto se pueden consultar en las bitácoras de las organizadoras, @stiby2 y @musajue:
http://plumakatty.blogspot.com/2018/12/origireto-creativo-edicion-2019.html

o en http://nosoyadictaaloslibros.blogspot.com/2018/12/reto-de-escritura-2019-origireto.html.

Con este relato hago mi última recuperación, la correspondiente al mes de Mayo. Dejadme en comentarios que os parece.



COMPAÑEROS

         —¿Me lo vas a cargar tú en la furgoneta?
         —Si claro, sin problema.
         Miré al cliente con una enorme sonrisa en mi cara para que le quedara bien claro que no necesitaba ayuda. Llevaba doce años siendo carretillera. Era la empleada más veterana de la tienda y estaba realmente hasta el moño de que los clientes siguiesen dudando de mi capacidad para llevar a cabo mi trabajo con éxito. La cosa se había acentuado cuando me amputaron la pierna, pero con la prótesis apenas se me notaba al caminar, sólo me costaba un poco más subir escaleras. Cuando volví mi jefe me había insinuado que debería dejar el trabajo y dedicarme a vender cupones, pero preferí seguir con mi trabajo allí, porque seguía siendo la misma aunque ahora tuviese una pierna de metal.
                   —Rocío deja, ya se lo cargo yo.
                   —Gracias Paco, no hace falta.
         Ya tuvo que aparecer mi compañero el “profesional”, para dejarme mal delante de los clientes. Lo lleva claro el trepa este. Cogí las llaves de la máquina, subí agarrándome, le había cogido el tranquillo rápido a moverme con la prótesis cuando volví después del accidente, arranqué y cogí el pallet. Llegué hasta la furgoneta que el cliente estaba abriendo y cargué la mercancía con precisión y a la primera, como siempre. Mientras vi como el cliente se dedicaba a cuchichear con su amigo sobre si les iba a golpear la furgoneta o se me iba a caer el pallet. Se pensaban que no les estaba oyendo, como de costumbre.
                   —Pues ya está, señores. Vuelvan pronto.—Me despido sin bajarme de la carretilla.
                   —Oye lo has hecho muy bien guapa. Volveremos más veces.
         “Ya lo sé, cretino. Es mi puto trabajo desde hace años, sé perfectamente cómo hacerlo”, pienso para mis adentros mientras aparco la carretilla y cierro con el candado la puerta del almacén. “Ya está bien por hoy”. Entro en la tienda para ayudar con el cierre y veo que Paco, que aunque sea diez años mayor que yo es el nuevo porque solo lleva en la empresa tres meses, se me acerca con una sonrisa socarrona, como de costumbre.
                   —Rocío, cuando vienen clientes nuevos, déjame que les cargue yo. No quieren que les cargue una chica.
                   —Paco, no me digas como tengo que hacer mi trabajo ¿vale? Llevo doce años haciéndolo sin ti.
         Me miró mal, pero cerró el pico. “Nos está costando conseguir la igualdad, pero lo más difícil es educar a estos hombres de cromañón.”
                   —Solo te lo digo por la tienda, nos iría mejor.
                   —No me tires de la lengua Paco. Métete en tus asuntos y déjame en paz. Ha sido un día largo.
         “Claro, y así se apunta un tanto delante del jefe. Estoy segura de que la tiene tan pequeña que se la mira con un microscopio, por eso tiene que fanfarronear tanto”.
                   —Espera mujer, no te pongas así. Perdóname ¿Tomamos una caña si quieres y lo olvidamos?
         No me apetece, pero no tengo ganas de discutir. Por desgracia somos compañeros y nos vamos a seguir viendo a menudo. Acepto esa caña con buena voluntad… pero el muy kabrón me lleva al único bar de la calle que tiene escaleras…

COMPAÑEROS

         —¿Me lo vas a cargar tú en la furgoneta?
         —Si claro, sin problema.
         Miré al cliente con cara de decirle, claro majo, claro. Llevaba doce años siendo carretillero en la empresa. Era el empleado más veterano de la tienda y estaba realmente hasta los cojones de cargar las mercancías a los clientes, que venían a por materiales de construcción con intención de no mancharse ni las manos. La cosa se había complicado un poco cuando me amputaron la pierna, pero con la prótesis apenas se me notaba al caminar, sólo me costaba un poco más subir escaleras. Cuando volví mi jefe me había insinuado que debería dejar el trabajo y dedicarme a vender cupones, pero preferí seguir con mi trabajo allí, porque seguía siendo el mismo aunque ahora tuviese una pierna de metal.

                   —Paco deja, ya les atiendo yo.
                   —Gracias Rocío, no hace falta.
         Cogí las llaves de la carretilla, me monté agarrándome al chasis, ya que con la pierna ortopédica no tenía tanta agilidad como antes (o quizá fueran los años, ¿Quién sabe?) arranqué y cogí el pallet. Llegué hasta la furgoneta que el cliente estaba abriendo y cargué la mercancía con precisión y a la primera, como siempre. Mientras el cliente y su amigo fumaban un pitillo sin mirarme siquiera, como si no existiera o no fuera más que un cero a la izquierda.
                   —Pues ya está, señores. Vuelvan pronto.—Me despido sin bajarme de la carretilla.
                   —Vale, gracias.
         “Que aburrimiento de curro. Vende, carga, vende, carga…”, pienso para mis adentros mientras aparco la carretilla y cierro con el candado la puerta del almacén. “Ya está bien por hoy”. Entro en la tienda para ayudar con el cierre y veo que Rocío, que aunque sea diez años mayor que yo es la nueva porque solo lleva en la empresa tres meses, se me acerca con su sonrisa de encantadora de serpientes,  como de costumbre.
                   —Paco, cuando vienen clientes nuevos, déjame que les atienda yo. Prefieren que les atienda una chica.
                   —Rocío, no me digas como tengo que hacer mi trabajo ¿vale? Llevo doce años haciéndolo sin ti.
         Me miró mal, pero cerró el pico. “Ya está la abogada de la igualdad pidiéndola, pero para salir afuera con dos bajo cero a cargar la mercancía no se ofrece ¡vaya lista!.”
                   —Solo te lo digo por la imagen de la tienda, nos iría mejor.
                   —No me tires de la lengua Rocío. Métete en tus asuntos y déjame en paz. Ha sido un día largo.
         “Esta se piensa que los clientes vienen aquí por su cara bonita y solo quiere apuntarse un tanto delante del jefe. Vienen por los precios y porque nos conocen de toda la vida, por lo menos a mi”.
                   —Espera hombre, no te pongas así. Perdóname ¿Tomamos una caña si quieres y lo olvidamos?
         No me apetece, pero no tengo ganas de discutir. Por desgracia somos compañeros y nos vamos a seguir viendo a menudo. Acepto esa caña con buena voluntad… pero la muy zorra me lleva al único bar de la calle que tiene escaleras…


Reflexión:
¿Será cierto que para conseguir la igualdad hay que educar a los hombres “de cromañón” del relato? ¿O sería conveniente educar además a las mujeres?

Este relato está enmarcado en el Reto de escritura de #OrigiReto2019.



·  Objetivo 18: Escribe dos versiones de un relato cambiando el género de los personajes, de manera que cambie el significado o relata un hecho que sea la excepción a lo habitual.
·  Objeto oculto: nº 22:Un microscopio.
·  Objeto oculto: nº31: Un candado.
·  Palabras: 1067 (milpalabrista)· 
Ademas: feminista en primera persona, y 2/3 para interesante por personaje no normativo.
Además, la pegatina:



miércoles, 11 de diciembre de 2019

OMEGA

OMEGA (microrrelato #Origireto 2019 Mayo)



Continuando con mi participación en el #Origireto2019 ,  aquí teneis el micro correspondiente a Mayo, que es último que tengo que recuperar, lo creía imposible..  Se trata de una secuela para el gran relato de @EricaFortuny   titulado Desconexión  y que teneis que leer obligatoriamente aqui: https://ericafortuny.com/2019/02/28/origireto2019-desconexion/

 para mas datos sobre este fantástico reto creativo podeis visitar:
 y también

Os dejo el microrrelato.

OMEGA


Me senté mientras la persona con la bata blanca se acercaba a mi.
                   —Arremánguese.
         Al hacerlo vi como sus ojos se abrían de par en par. Soltó la jeringuilla y con sus dos manos asió mi brazo.
                   —Al fin. Ya había perdido toda esperanza.
         Yo estaba desconcertada ¿Qué pasaba?
                   —¿Qué ocurre?
         Ella me levantó el brazo y me señaló la marca de nacimiento que tenía en él.
                   —Mira.
         No entendía nada. Ella tiró de mí y me llevó a la rastra por un estrecho pasillo.
                   —Corre, no tenemos mucho tiempo. Enseguida me echarán en falta.
         Bajamos a toda prisa una destartalada escalera y llegamos a unos túneles mal iluminados. Yo sólo quería acabar con todo de una vez. Me paré en seco.
                   —Dime que ocurre.
         Me miró intensamente.
                   —¡Eres Omega!
                   —¿Y eso qué es?
                   —Es el fin del régimen. Ya tenemos todas las piezas del puzzle.
         Algo despertó en mi mente. Ahora mi vida cobraba un nuevo sentido, aunque aún no tenía ni idea de cual, el brillo en los ojos de aquella mujer me dio esperanza.

·  Este microrrelato está enmarcado en el Reto de escritura de #OrigiReto2019.


·  Objetivo 8: Crea un relato post-apocalíptico/distópico.
·  Objeto oculto nº7: Una letra griega.

·  Caracteres: 995 caracteres
Además: feminista y supera el test de Bechdel  (creo, por favor que alguien en comentarios me lo confirme).